5 nov. 2013

Tigres, ovejas, y encantadores de serpientes

Hace unos días, una amiga me recomendó un video de Youtube que se titula “Vida, conciencia, y libertad”. El video consiste en una charla a universitarios por parte  de un tal Fredy Kofman. Una busqueda en google rápidamente nos revela que Kofman es una especie de gurú del coaching, nacido en Buenos Aires. Tengo la buena costumbre de no investigar demasiado en internet (a priori) para no formarme ideas preconcebidas de algo o alguien. Así que pasé rápidamente a youtube, y visioné el video.

Freddy Kofman, un tipo con carisma

La primera impresión de Kofman, es la de un yuppie afable, que se congracia fácilmente con el alumnado que asiste a su charla. No estoy seguro, pero creo que en muchos países de latinoamerica, en el ámbito universitario aún existe un fuerte academicismo que distancia a los alumnos del profesorado, y a los jóvenes de los mayores. En ese contexto, alguien como Kofman probablemente sea muy refrescante para un auditorio de chavales de 20 años.

Kofman cuenta una antigua fábula sobre un tigre que crece entre ovejas. A todos los efectos, el tigre que crece entre ovejas, se cree oveja, y actúa como una de ellas: bala en lugar de rugir, se alimenta de hierba, y huye cuando atacan los tigres. Las ovejas, por supuesto, son retratadas como seres inferiores, indignos, pusilánimes, que  aceptan su inferioridad como la norma natural. Los tigres por el contrario, son majestuosos, dignos de admiración. Llega el día en que los tigres, al atacar a las ovejas, descubren a su congénere entre ellas. Entonces, se apiadan de él, y le enseñan a ser tigre: a rugir, a atacar, a ser majestuoso. La moraleja de todo esto, es que todos somos ovejas hasta que descubrimos nuestra identidad de tigre, que nos permite tomar el control de nuestras vidas.

Tigre u oveja, tú decides

A partir de aquí, Kofman pone ejemplos a los estudiantes para que vean que se comportan como ovejas; por ejemplo: las excusas cuando no hicieron su tarea, que siempre se refieren a circunstancias externas: “se fue la luz”, “se cortó Internet”, “se estropeó la computadora”, etc. Me parece bien que los estudiantes tomen conciencia de como esquivan sus responsabilidades culpabilizando al entorno, hasta ahí, no le pongo ninguna pega a la charla de Kofman. Sin embargo, a esas alturas, empezaba a intuir a donde quería ir a parar el señor del acento porteño, la corbata (que se quitó rápidamente) y los anglicismos.

Hacía la mitad del video, Kofman vá al grano: las personas que se benefician de los sistemas públicos de pensiones, son ovejas que aceptan su inferioridad y renuncian a su responsabilidad para consigo mismos en favor del entorno (el gobierno).  Es curioso que Kofman habla siempre de responsabilidad personal, pero nunca de la responsabilidad de las empresas. Tampoco habla sobre las trampas del libre mercado, sobre la fiabilidad de la banca o sobre la solidez de los diferentes productos de ahorro o inversión. ¿Que ocurre si su banco quiebra? ¿Que ocurre si su país quiebra? ¿debió usted haber sido mas listo, e inventir en el extranjero? ¿O quizá debería guardar su dinero en casa, en una caja fuerte? Para Kofman la culpa siempre es del individuo, nunca de la empresa. 

Kofman omite que además del libre albedrio de uno, el libre albedrio de los demás tambien nos influye, y de un manera que no podemos controlar. El ciudadano medio no puede saber que su banco va a quebrar, o que su aseguradora no va a pagar. ¿Es malo introducir mecanismos que permitan proteger al ciudadano de la injusticia inherente al libre mercado? Para mi no, para Kofman, sí. Lo que viene a decir es: si usted perdió su dinero por una mala inversión, no culpe a los demás, la culpa es suya. Usted es responsable. Da igual que haya sido victima de una estafa; debería haber sido usted  menos avaricioso, mas listo, mas previsor. Kofman crítica a los gobiernos, pero no a las corporaciones. Al final, a donde nos conduce todo el discurso de Kofman es hacia la maldad de los gobiernos y de lo público, y las bondades de lo "privado" y la sacralización del mercado y de la empresa.  ¿Les suena de algo? Es neoliberalismo puro y duro.

Todo el sistema pende de un hilo por las hipotecas subprime
El neoliberalismo ha llevado a esto, me temo.

Fredy Kofman utiliza un mensaje de superación personal (la fábula del tigre) para enmascarar un discurso neoliberal a favor de la liberalización y desregularización de los mercados.

Kofman sigue manipulando el concepto de responsabilidad personal para justificar el comportamiento abusivo de algunos empresarios: según Kofman, usted debe estar siempre agradecido a su patrón por darle trabajo. Incluso aunque este se exceda en sus funciones y le acose, o le pague un sueldo muy inferior a lo que usted merece. La justificación de este argumento es que en un mercado libre, si usted cree que está mal pagado, puede marcharse a otra empresa, o fundar la suya propia. La realidad es que el mercado libre es injusto, ya que favorece a las personas con más dinero: si usted no tiene dinero, deberá conseguir crédito para montar su empresa, lo cual es cada vez más complicado debido a la situación financiera global.

Tampoco es seguro que si usted es bueno en su trabajo, pueda ir a otra empresa que le pague más; una opinión negativa de sus jefes pueden lastrar sus posibilidades de encontrar trabajo en otras empresas del sector. Además, hay actividades profesionales (ingenieros de cierto nivel, académicos, científicos, etc.) cuyo mercado laboral se limita a dos o tres empresas y/o al sector público. Un ejemplo muy bueno de esto es la película francesa “Arcadia”, una comedia dramática en la que un brillante ingeniero quimico que es despedido, decide matar a los demas candidatos a un nuevo puesto de trabajo para hacerse con el. Obviamente, la pelicula es una exageración de una situación real, pero se la recomiendo encarecidamente:

Hay que eliminar a la competencía

Para reafirmar su posición, Kofman pone ejemplos como el del pastor protestante Jim Jones, que fundó una secta que mezclaba los principios del cristianismo con los del comunismo. Todos los miembros de la secta se suicidaron en masa en 1978. Este ejemplo, al igual que la fábula del tigre y las ovejas, es un ejemplo tramposo, que inmediatamente busca identificar la religión y el comunismo como algo negativo y peligroso. Y no digo que no lo sea. Pero nuevamente Kofman utiliza el reduccionismo y la simplificación para separar lo bueno de lo malo.

Prosigue la charla, salpicada cada vez mas profusamente con terminos anglosajones como "accountable", "no way", "player" y "victim". 

Are you a player or a victim?

En la última parte del video, Kofman escribe un "voto" en la pizarra y pide a los alumnos que lo suscriban: "nunca emprenderé acciones violentas contra individuos y/o sus propiedades". Acto seguido de que todos lo aprueben docilmente, Kofman nos cuenta que si uno no paga sus impuestos, la policía llega a casa y le embarga los bienes o lo arresta. Conclusión, la policia es mala, ergo... ¿lo adivinan, verdad?

El gobierno es malo. No diga que no se lo avisamos, piltrafilla.

La premisa para llegar a esta conclusión, es obviamente falsa. La violencia, incluso la violencia física, dentro de un control y unos limites, puede llegar a ser necesaria para garantizar la justicia. Es algo totalmente obvio; si alguien roba a alguien, la policia le arresta, y eso es necesario para garantizar los derechos individuales. Esta premisa falsa tiene pues una doble función. La primera y mas obvia consiste en hacer creer a la gente que existe una maldad inherente a los gobiernos. La segunda, mas sutil, es que el ejercicio de la violencia siempre es algo indigno, incluso cuando existen graves injusticias. 

Malvados antisistema ejerciendo la violencia... intolerable!!

Lo malo de todo esto, es que el discurso de Kofman es muy atractivo, y tiene partes muy aprovechables: sí, hay que hacerse cargo de uno mismo; sí, hay que tomar responsabilidades. Es muy cierto. Pero lo que no es de recibo es que Kofman se aproveche esta exposición para vender ideología.

Además de esto, Kofman utiliza diferentes cuentos y fabulas de diferentes tradiciones para justificar su credo. Esto es muy tipico de los neoliberales, el aprovechamiento parcial y tramposo de ideologías y religiones en favor del capitalismo salvaje. Lo mismo vale una fabula de un monje budista que un cuento chií.

Pero, en cualquier caso, lo preocupante no es que gente como Kofman venda un discruso descaradamente neoliberal, en un momento historico donde ha quedado claro que la desregulación del mercado financiero en EEUU y otras politicas similares han sido uno de los factores determinantes que han causado una crisis económica a nivel global. Eso forma parte de la libertad de expresión. El problema, lo realmente grave, es que algunas universidades en America estén patrocinando este tipo de mensajes. La única explicación a este hecho, es que las elites de esos paises buscan instaurar (o reasentar) un modelo económico oligarquico, que favorezca a las grandes fortunas, a los politicos, y a las multinacionales, en detrimento de los ciudadanos. En algunos paises de suramerica, siempre ha sido así -por desgracia-, pero en otros, como Argentina, siempre ha existido una clase media que impedía que el reparto de la riqueza fuera tan desigual.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor, proceda a desvariar. Su opinión nos interesa!